Pintura que representa a Cristo Crucificado, sobre el Gólgota. La soledad en la que Jesús aquí aparece representado, contrasta con otros cuadros en los que está acompañado por su madre, la Virgen y, en muchas ocasiones, también por San Juan y María Magdalena. Este sentimiento lo acreciente el artista dibujando, al fondo –casi imperceptibles, silueteadas– las murallas de Jerusalén, en un ambiente tenebroso y sombrío, con predomino de los colores ocres, marrones y anaranjados. Esta pintura de pequeño formato parece haber estado inspirada en algunas de las talles de Cristo crucificado, salidas del taller del boloñés Alessandro Algardi (1593 – 1654) posteriormente al año 1647. Algardi había sido discípulo de Carracci. En la Basílica de San Pedro, en Roma, existe un bajorrelieve suyo que representa a San León impidiendo la entrada de Atila a la ciudad papal, e igualmente son suyas, también en Roma, sendas estatuas de San Felipe Neri y de Inocencio X.
Título: Cristo crucificado
Autor: Anónimo
Fecha: siglo XVIII
Técnica: pintura al óleo
ID: PB0401