San Antón (también conocido como San Antonio Abad, por haber sido el fundador de los monacatos), es uno de los santos más venerados en el mundo cristiano. Su festividad, que se celebra el 17 de enero, es motivo de celebraciones en buena parte de los pueblos de España, que se concretan en las hogueras y la bendición de animales. San Antón dio asimismo el nombre al colegio que los Padres escolapios tuvieron en Madrid –en la calle de Hortaleza– hasta los años finales del siglo pasado, y del que proceden la mayoría de los cuadros que en este Museo podemos ahora contemplar. Nuestro protagonista fue un santo y ermitaño cristiano, que nació sobre el año 251 en Egipto. A la muerte de sus padres distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto donde vivió en soledad como eremita, por lo que está considerado como el fundador del monacato. En esta pintura se le ha representado con un bastón en su mano derecha, y una letra tau, en azul, en el pecho de su hábito, así como sobre su hombro izquierdo. Este lienzo pintado por Zacarías González Velázquez, en el que se vislumbra la influencia de Ribera, puede considerarse, más que una pintura de devoción, un retrato de gran calidad, en el que destaca la apariencia y porte aristocrático que el autor ha logrado transmitir en la representación del santo eremita.
Título: San Antón
Autor: Zacarías González Veláquez (1763-1834)
Fecha: siglo XVIII
Técnica: Óleo sobre lienzo (84 x 61 cm.)
ID: PB0119