La escena que se representa en esta pintura, así como los personajes –y su distribución– que en ella aparecen, son muy semejantes al cuadro del mismo título (La Adoración de los Pastores) que Francisco Antolínez pintó en 1678 para la catedral de Sevilla. En este lienzo vuelven a repetirse las figuras menudas, vivaces y esbeltas, ambientadas en un fondo con arquitecturas de recuerdo clásico. El artista ha representado a la Sagrada Familia en el centro, y en un primer plano. Asimismo, y para dar la sensación de profundidad, ha incorporado dos altas estructuras, a ambos lados del lienzo, creando un rectángulo, en cuya base está la Natividad, y en lo alto los ángeles anunciadores del nacimiento del Hijo de Dios. Destaca, a la izquierda, la figura de un niño que se acerca agarrado a un cordero para ofrecerlo como ofrenda al Salvador, compensada –a la derecha del cuadro– con la figura de una mujer que contempla algo apartada la escena de la Adoración. Destaca asimismo del conjunto, la acertada iluminación, las figuras de movimientos elegantes y ropajes de vivo colorido, en contraste con los fondos dorados de la aparición angélica, y los tonos decrecientes, hacia la derecha, del conjunto escénico.
Título: Nacimiento con Arquitecturas
Autor: Francisco Antolínez y Sarabia (1645 -1700)
Fecha: siglo XVII
Técnica: Óleo sobre Lienzo (108 x 124 cm.)
ID: PB0166