Nos hallamos ante una versión del Ecce Homo, como Cristo desnudo, soga del martirio al cuello, vara sostenida entre sus manos –no presentes en el lienzo– y corona de espinas ceñida a su cabeza. A diferencia de la pintura anterior, en este caso Cristo dirige su mirada al espectador como para interpelarle por su sufrimiento. La mirada de Jesús, aunque trasluce una resignada aceptación de la Pasión, aparece impregnada de un profundo dolor y se asemeja mucho a la del Ecce Homo pintado en 1635 por el artista italiano Carlo Dolci, cuadro que actualmente se conserva en el District Museum de Tarnów (Polonia). En este caso, los tonos marrones y ocres dominan toda la composición, así como una sensación de penumbra que acentúa la expresión lánguida de Cristo, consiguiendo de este modo el autor su expreso deseo de interpelar al espectador sobre su conmiseración hacia el Mesías, quien a través del sacrificio de su Pasión y muerte, otorgó la vida de salvación a la humanidad.
Título: Ecce Homo
Autor: Anónimo
Fecha: siglo XVII
Técnica: Óleo sobre lienzo (39 x 50 cm.)
ID: PB0231